En la quinta edición de ‘Testimonios con presente y futuro’ os presentamos a Paloma, quien lleva dos décadas formando parte de Nuevo Futuro, acompañando con dedicación la misión de la Asociación: ofrecer bienestar, apoyo y un entorno seguro a niños, niñas y adolescentes en nuestros hogares y centros. En su día a día, Paloma coordina con cercanía y rigor los departamentos financieros de nuestras delegaciones, supervisa presupuestos y consolida las cuentas de las 16 sedes provinciales. Su labor, meticulosa y comprometida, es una pieza clave para que la organización siga creciendo y cuidando de quienes más lo necesitan.
Este año Paloma está de aniversario. El próximo mes de octubre cumple 20 años en Nuevo Futuro. Tras estudiar Empresariales en la Universidad Rey Juan Carlos y trabajar en una consultora, llegó en 2006 a la Asociación. Para ella, la principal diferencia entre el sector privado y una entidad social como Nuevo Futuro radica en que en la Asociación no se trabaja para generar beneficios, sino para cumplir una misión social. “Eso cambia completamente la forma de gestionar y de priorizar. Y eso fue precisamente lo que me atrajo: el objeto social de la entidad, el trabajo con niños, niñas y adolescentes, y también la posibilidad de construir casi desde cero el departamento económico y financiero”, explica.
En estos 20 años ha vivido una evolución importante de la Asociación, en la que destaca la “gran profesionalización en todas las áreas y delegaciones”. Paloma ha sido parte de ello y ha contribuido en la homogeneización de criterios, procedimientos… “También hemos crecido en recursos y en volumen, tanto de financiación y personal como de actividad”, añade.
Cifras con impacto social
Paloma se encargar de hacer el seguimiento económico de todas las delegaciones, coordina y controla procesos, presupuestos, etc. Pero dice que lo que más le gusta de su trabajo es ver cómo repercute directamente en los niños, niñas y jóvenes que atendemos.
“Aunque estemos en oficina y en mi caso, maneje números, sabes que los estudios económicos, los presupuestos, pueden suponer la mejora de condiciones administrativas que terminan traduciéndose en mejoras a nivel de equipos técnicos y, por tanto, en mejor atención para ellos y ellas. Eso da mucho sentido a lo que hacemos”, dice.
Otro de los cambios paulatinos que ha vivido Nuevo Futuro ha sido un crecimiento, tanto en hogares y centros como en volumen de financiación, lo cual implica “más exigencias, más requerimientos y control”. Además, como ella explica, cada delegación tiene sus particularidades y depende de su administración autonómica, lo que añade más complejidad y procesos diferentes adaptados a sus requerimientos.
Una pregunta obligada es qué le ha hecho permanecer 20 años en Nuevo Futuro y Paloma lo tiene claro: “La labor que hacemos y que es una organización muy cercana y familiar. Eso marca la diferencia y hace que trabajes de otra manera. Al final, te vinculas también a la misión”.
Más allá de las cifras
Paloma sonríe al decir que, fuera de Nuevo Futuro, su día a día es casi más ajetreado. Madre de tres chicos, ha visto crecer a su familia al mismo tiempo que veía crecer a la Asociación. Entre reuniones, presupuestos y niños que acompañar a entrenamientos o clases de inglés, cuando puede se refugia en lo que más disfruta: leer, perderse en una buena película o engancharse a una serie, y así encuentra el equilibrio entre su labor profesional y su vida personal.


